sábado, 4 de febrero de 2012

CCC: Cita con Culpa

Ayer tuve una (mala) cita. Una mas para archivar. Juan, a secas, me invito a tomar algo hace una semana, y tarde una semana en decirle que si.
Tuve mis razones para dilatar la respuesta, no fue para hacerme la interesante. 
Le propuse encontrarnos a las 23:00 en un bar que queda cerca de casa. Llegué 23:15 (23:04 me escribió para ver donde estaba) le pedí disculpas por haberme retrasado y no me acuerdo ni de que empezó a hablar. 
Por las dudas le pedí a una amiga que hiciera la "aircall" a las 00:30 (lo hago siempre) para tener una excusa valida si me quería ir.
A las 23:45 quería tirarme abajo de un auto. 
No soy una mina de pocas palabras, de hecho me encanta hablar; pero ayer me paso algo que no me había pasado en ninguna cita: 1 minuto de silencio. Eso es signo de que las cosas no iban (nada) bien.
Es increíble, pero no hay nada que me desespere mas que escuchar a una persona que habla mal, tengo el impulso de corregir o darle un correctivo para que se de cuenta. Pero esta vez no lo quería corregir, quería correr cual Forrest Gump. Juan, a secas logro que me duela el oído. (*)

-         ¿Lo que?
-         EspeTTTacular
-         MuchA calor

Si Juan, a secas, hubiese podido escuchar mis pensamientos, me partía una silla por la cabeza.

La botellita de 7up que me habían traido se me estaba haciendo eterna, tomaba medio vaso y volvia a llenarlo para que se terminara de una buena vez; nunca simulé tener tanta sed.
A las 00:33 empezo a sonar mi celular, ahí estaba la luz al final del túnel… ¡Por fin!

E – ¡Hola amiga! Te llamo para decirte que estoy mal, me pelee con G. No creo que pueda superarlo.

A – ¿Como estas?, ¿en serio? Uh, no te puedo creer, pero quedate tranquila que va a estar todo bien.

E – ¡¡Te digo la frase eh!! (La dijo con emoción, esperando que le dijera que todo estaba bien) ¿Estas en el cumple de Maru?

A – No, no estoy en cumple de Maru, es mañana. ¿Estas bien?, ¿Segura?

E – No paro de llorar. ¡Uy, no amiga! Andate ya. 

A – Bueno para, en un ratito estoy alla. Tranquila.

Corté y en seguida le explique lo que estaba pasando, basicamente le dije que mi amiga realmente me necesitaba, y que me disculpe pero me tenía que ir.
No hubo ninguna insistencia para que me quedara asi que me propuso acompañarme dos cuadras, pero aproveche que fue a pagar la cuenta y le meti el verso de que me iba derecho a lo de mi amiga, que justamente, vive para el otro lado.

A – Gracias por la invitación. Te pido disculpas nuevamente.

Juan, a secas – De nada, no te hagas problema.

A - ¿En que te vas?

Juan, a secas – Voy aca a la vuelta y después me tomo el cole.

Llamé al taxi

A – Disculpame, ¿Qué me decias?

Me da un beso en la mejilla y con cara de perro mojado dice: “Voy a tomar un helado y después me voy a tomar el cole”.

A – ¡Uh! Perdoname.

Se me llenaron los ojos de lágrimas y sentí una puntada en el pecho. En mi barrio le decimos Culpa. Me sentí tan mal por la situación, por el y por lo que había hecho que fue inevitable llorar apenas abri la puerta de mi casa.

Fue una mala cita: quizás por Juan, quizás por mí; pero me tomé una 7up con la Culpa face to face.

(*) No es mi intención ofender a nadie con el tema del vocablo; simplemente es algo que me molesta y necesito expresarlo.

A.

2 comentarios:

  1. Oh my gaaaaaaddddd!!

    ¡¡REALMENTE ERA EL MERSA DEL SIGLO!!

    Lo leo y todavia no lo creo, los hombres tambien comen heladito despues de una desilución? too mersa.
    Y cambiando de párrafo pero no de tema, no hablemos de culpa que la culpa nada tiene que ver en esto despues de haberle pedido al cielo y las estrellas que te rescaten de la mala cita. La culpa no existe, no es un sentimiento, es solo una sensacíon (bastante chota) que genera que nos escapemos del presente
    y nos perdamos todo lo que tenemos para vivir acá, y ahora. Punto
    No te sientas mal, la cita no fue un desastre, él lo fue! y vos no tenes que tener culpa de nada. Culpa por vos misma hubiese sido quedarse y bancarse ese desastre.

    Solo fue una mala cita.

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  2. Si hubiese sido un capricho, estabas a tiempo de sentirte culpable.

    Él nunca debió dejar que pasara el "minuto de silencio". De última, la culpa siempre la tienen ellos ;)

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