Review de polleras y faldas
sábado, 20 de octubre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
Casarse o no Casarse, esa es la cuestion
Las mujeres vemos el casamiento como un acontecimiento único en nuestra vida, maravilloso tal y como es, y no hay vuelta que darle al tema. Son muy pocas las que no sueñan con entrar a la iglesia vestidas de blanco, posar cual Lady Di para las fotos y bailar el vals.
Los hombres, en cambio, ven el casamiento como una ecuación matemática: mujer + casamiento= problemas, algo similar a una tortura china o una enfermedad terminal, de la que finalmente les da lo mismo la cura o la muerte.
Simplemente me planteo algo lógico: Si nuestro sueño es casarnos y a ellos les da igual tener o no un papel que legalmente diga que nos amamos, ¿Cuál es el gran problema del casamiento y por qué le tienen tanto miedo a una relación con el mismo domicilio legal?
PD: Mi novio me acaba de decir que no sabe si algún día quiere casarse y tener hijos.
Los hombres, en cambio, ven el casamiento como una ecuación matemática: mujer + casamiento= problemas, algo similar a una tortura china o una enfermedad terminal, de la que finalmente les da lo mismo la cura o la muerte.
Simplemente me planteo algo lógico: Si nuestro sueño es casarnos y a ellos les da igual tener o no un papel que legalmente diga que nos amamos, ¿Cuál es el gran problema del casamiento y por qué le tienen tanto miedo a una relación con el mismo domicilio legal?
PD: Mi novio me acaba de decir que no sabe si algún día quiere casarse y tener hijos.
martes, 13 de marzo de 2012
Cana
Viernes 17:40
Me levanté para ir a trabajar, seguía dormida y me costaba reaccionar, debido a que afuera la sensación térmica debía ser de 50º a la sombra. Me lavé la cara, los dientes y me "peine"; acá es donde se pone gris la cosa... Tengo una leve iluminación en el pelo que me hice el año pasado, voy a ser honesta y realista, después de un año ya casi no se nota; pero el otro día mientras me "peinaba" noté que todavía tenía algunas iluminaciones (¿todavía?) cerca del cuero cabelludo. Oh! oh! Visualicé ese pelo como un león mira a su presa listo para cazarla, agarré esa fibra capital con sumo cuidado, la examiné con luz natural, artificial y recurrí a la linterna (para corroborar la verdad de la milanesa) Y sí, ahí estaba la presa, anonadándome y yo, observándola con otros ojos, en realidad, con los ojos vidriosos, sin poder creer lo que veía, sin poder entenderlo; con un millón de pensamientos, imágenes y recuerdos que se me venían a la mente mientras contemplaba EL lugar (o el atrevimiento) que había usurpado mi nueva inquilina. Para ser mas precisa: no sé si tratarla como a una soltera, ¡¡porque se divide!!, (quizás el "casillero" de separada le queda mejor, ja) una parte de ella vive en el este y otra en el oeste de mi cuero cabelludo.
Cuando me di cuenta de que ese pelo "clarito" no era "clarito rubio" sino "clarito blanco cana" se me vino la marca Koleston a la cabeza acompañado de un "killflash" de mi vieja comprando potes de Henna Egipcio y contándome que a ella le salieron canas a los 26, pero aclarando que lo suyo era nervioso. Ahí me imaginé sentada en la peluquería con la cabeza cubierta de tintura y rodeada de 90-60-90 (las edades estimativas de mis compañeras en la pelu) e hice catarsis.
Yo tengo 23 años y me encontré UNA cana, sí una, ¿y? A pesar de que sea una nada más, está ahí, usurpando mi cabeza y haciéndome sentir más vieja. Pero tal es el miedo que me da estar con la cabeza llena de tintura para "taparalausurpadoradeiluminaciones", que por las dudas no la arranqué; porque el mito callejero dice que si arrancas una salen más , y prefiero convivir con una a soportar una intensiva lectura de revistas de chusmerío una vez por mes... Por lo menos hasta dentro de algunos años.
A x³ (Mis dos canas y yo)
Me levanté para ir a trabajar, seguía dormida y me costaba reaccionar, debido a que afuera la sensación térmica debía ser de 50º a la sombra. Me lavé la cara, los dientes y me "peine"; acá es donde se pone gris la cosa... Tengo una leve iluminación en el pelo que me hice el año pasado, voy a ser honesta y realista, después de un año ya casi no se nota; pero el otro día mientras me "peinaba" noté que todavía tenía algunas iluminaciones (¿todavía?) cerca del cuero cabelludo. Oh! oh! Visualicé ese pelo como un león mira a su presa listo para cazarla, agarré esa fibra capital con sumo cuidado, la examiné con luz natural, artificial y recurrí a la linterna (para corroborar la verdad de la milanesa) Y sí, ahí estaba la presa, anonadándome y yo, observándola con otros ojos, en realidad, con los ojos vidriosos, sin poder creer lo que veía, sin poder entenderlo; con un millón de pensamientos, imágenes y recuerdos que se me venían a la mente mientras contemplaba EL lugar (o el atrevimiento) que había usurpado mi nueva inquilina. Para ser mas precisa: no sé si tratarla como a una soltera, ¡¡porque se divide!!, (quizás el "casillero" de separada le queda mejor, ja) una parte de ella vive en el este y otra en el oeste de mi cuero cabelludo.
Cuando me di cuenta de que ese pelo "clarito" no era "clarito rubio" sino "clarito blanco cana" se me vino la marca Koleston a la cabeza acompañado de un "killflash" de mi vieja comprando potes de Henna Egipcio y contándome que a ella le salieron canas a los 26, pero aclarando que lo suyo era nervioso. Ahí me imaginé sentada en la peluquería con la cabeza cubierta de tintura y rodeada de 90-60-90 (las edades estimativas de mis compañeras en la pelu) e hice catarsis.
Yo tengo 23 años y me encontré UNA cana, sí una, ¿y? A pesar de que sea una nada más, está ahí, usurpando mi cabeza y haciéndome sentir más vieja. Pero tal es el miedo que me da estar con la cabeza llena de tintura para "taparalausurpadoradeiluminaciones", que por las dudas no la arranqué; porque el mito callejero dice que si arrancas una salen más , y prefiero convivir con una a soportar una intensiva lectura de revistas de chusmerío una vez por mes... Por lo menos hasta dentro de algunos años.
A x³ (Mis dos canas y yo)
jueves, 16 de febrero de 2012
Cepillo de dientEX
¿Quién no colecciono algo a lo largo de su vida?
Autitos, monedas, antigüedades, botellas y así podría seguir la lista...
Yo colecciono imanes... Y cepillos de dientes; de mis ex.
Tengo tantos cepillos de dientes como bombachas. Pensándolo bien, quizás las bombachas no fueron el mejor ejemplo, pero en fin, tengo muchos cepillos de dientes ajenos guardados en una caja de madera.
Cada vez que abro esa especie de pandora se me ocurren algunas ideas para darle uso a los pobres cadáveres. Una vez se me ocurrió donarlos a una entidad de bien público... (Mentira, quise ser sátira).
Aunque debo reconocer que varias veces oscile entre devolverlos o tirarlos; hasta que un día al abrir la caja se me empezaron a ocurrir múltiples usos para aquellos inquilinos:
- Sacarle brillo a las cosas de plata
- Un llamador de ángeles (se iba a complicar por el tema del sonido, ya que los cepillos no iban a sonar porque son de plástico, pero es válida como idea)
- Limpiar las canillas del baño
- Depilarme (reemplazando el palito de madera por el mango del cepillo)
- Lavar las tetinas de las mamaderas (no tengo hijos, pero esta buena la idea)
- Peinarme las cejas
- Limpiar la unión de los azulejos
Me hice un festín mientas me imaginaba usando los cepillos de dientes de mis antiguos moradores para hacer tantas actividades recreativas.
Existe la posibilidad de tirarlos, que quizás esa hubiese sido la primera (y mejor) opción; pero tirarlos no es simplemente abrir LA caja y ponerlos en la bolsa de basura. Tirarlos significa despegarme.
Pero darles uso es sentirlos útiles y productivos, algo que no pude lograr con esas relaciones.
A.
Autitos, monedas, antigüedades, botellas y así podría seguir la lista...
Yo colecciono imanes... Y cepillos de dientes; de mis ex.
Tengo tantos cepillos de dientes como bombachas. Pensándolo bien, quizás las bombachas no fueron el mejor ejemplo, pero en fin, tengo muchos cepillos de dientes ajenos guardados en una caja de madera.
Cada vez que abro esa especie de pandora se me ocurren algunas ideas para darle uso a los pobres cadáveres. Una vez se me ocurrió donarlos a una entidad de bien público... (Mentira, quise ser sátira).
Aunque debo reconocer que varias veces oscile entre devolverlos o tirarlos; hasta que un día al abrir la caja se me empezaron a ocurrir múltiples usos para aquellos inquilinos:
- Sacarle brillo a las cosas de plata
- Un llamador de ángeles (se iba a complicar por el tema del sonido, ya que los cepillos no iban a sonar porque son de plástico, pero es válida como idea)
- Limpiar las canillas del baño
- Depilarme (reemplazando el palito de madera por el mango del cepillo)
- Lavar las tetinas de las mamaderas (no tengo hijos, pero esta buena la idea)
- Peinarme las cejas
- Limpiar la unión de los azulejos
Me hice un festín mientas me imaginaba usando los cepillos de dientes de mis antiguos moradores para hacer tantas actividades recreativas.
Existe la posibilidad de tirarlos, que quizás esa hubiese sido la primera (y mejor) opción; pero tirarlos no es simplemente abrir LA caja y ponerlos en la bolsa de basura. Tirarlos significa despegarme.
Pero darles uso es sentirlos útiles y productivos, algo que no pude lograr con esas relaciones.
A.
martes, 14 de febrero de 2012
Solterofobia
Vivir sola es complicado. Amanecer sola, almorzar sola, cenar sola, ver una película sola... Solamente hace falta tener un televisor de fondo para escuchar una voz amiga.
Estar sola suena fascinante, aunque la mayor parte del tiempo no lo es.
Sobra espacio, sobran palabras y siempre hay comida de sobra...
Sobra espacio, sobran palabras y siempre hay comida de sobra...
Cuando estás sola, notas con mayor claridad que todo a nuestro alrededor cambia: la gente, las relaciones, las prioridades, absolutamente todo cambia con el paso del tiempo, incluso nuestras elecciones.
Estar sola no solo hace que nos sintamos más solas, sino que cada vez que recordamos que estamos solas nos replanteamos el porqué.
Sola significa sola, no hay cientos de significados para ese casillero (si, es un casillero que llenas en cada formulario y lo recordás día tras día)
Estar sola en un mundo rodeado de parejas perfectas que tienen vidas perfectas, nos hace sentir totalmente imperfectas y fuera de contexto. Mi miedo más grande es la soledad; y todo lo que trae con ella (es una paradoja que soledad traiga algo con ella)
Le tengo miedo a la soledad física de noche: me da miedo no tener a alguien que me ayude si pasa algo. En realidad le tengo miedo a la soledad todo el día. La verdad: me da fobia ser una solterona.
Vivo sola, y como toda sola tuve que aprender a hacer ciertas cosas que no sabía, léase: arreglar enchufes e intentar no morir de asco persiguiendo una cucaracha... Porque no tenía a nadie a la 1 am para que la mate por mí.
Hace cuatro días se rompió el caño de la pileta de la cocina y como no sé nada de plomería (y no tengo un novio plomero o al menos que entienda algo del tema) estoy conviviendo con un olor a podrido que me produce arcadas y me obliga a acoplar a mi mano un difusor de aromas que paseo por todo el departamento. Tuve que tirar todo lo que estaba abajo de ese caño... Por estar sola. Con un barbijo puesto.
Cuando estás sola (y hablo de vivir y estar) los problemas del día a día son de del tipo: ¿Que cocino hoy?, Tengo que comprar tal cosa, Se rompió la heladera, El inodoro pierde, El calefón se apaga, La cañería de la cocina está podrida y así podría seguir con los problemas cotidianos de una cuasi ama de casa. Estos altercados no avisan con anterioridad, simplemente pasan y pasan muy a menudo, varias veces interrumpiendo planes y pretendiendo que les dediques todo el tiempo de un sábado o un domingo. Encima de problemas, exquisitos los muy turros.
Y si, como no tengo nadie que me solucione el calefón, la comida o la cañería de la cocina, me encargo de buscarle "unpoquitodealambre" hasta poder encontrar una solución definitiva.
Hasta que no estás sola no te das cuenta de esto, de hecho yo no entendía cuando me decían “Hoy no puedo hacer nada A, se me lleno la pared del baño de humedad y tengo que esperar que vengan a arreglarlo, no me puedo ni duchar, es un desastre el baño. ¿Lo dejamos para otro día?” hasta que lo entendí por las malas; cuando me vi tirada en el piso intentando no morirme en una arcada.
Estar sola es esto, es verte sola: verte sola en el espejo cuando te levantas, cocinando, limpiando y hasta hablando sola (es de locos, pero también se aplica a las reglas de las solas), arreglando enchufes un domingo a la tarde y odiando el fin de semana por no tener ayuda. Ayuda de los dos tipos.
Cuando el mundo que te rodea son parejas perfectamente felices que prefieren no hacer nada un sábado a la noche, te das cuenta que el fin de semana nunca fue tan aburrido (y muchas veces deprimente)
La solterofobia es algo que está presente de lunes a lunes en mi vida, y ahora, a las 00:47, con el tarareo de fondo del inodoro perdiendo, es cuando recuerdo que estoy sola y que de verdad le tengo fobia.
Sola significa sola, no hay cientos de significados para ese casillero (si, es un casillero que llenas en cada formulario y lo recordás día tras día)
Estar sola en un mundo rodeado de parejas perfectas que tienen vidas perfectas, nos hace sentir totalmente imperfectas y fuera de contexto. Mi miedo más grande es la soledad; y todo lo que trae con ella (es una paradoja que soledad traiga algo con ella)
Le tengo miedo a la soledad física de noche: me da miedo no tener a alguien que me ayude si pasa algo. En realidad le tengo miedo a la soledad todo el día. La verdad: me da fobia ser una solterona.
Vivo sola, y como toda sola tuve que aprender a hacer ciertas cosas que no sabía, léase: arreglar enchufes e intentar no morir de asco persiguiendo una cucaracha... Porque no tenía a nadie a la 1 am para que la mate por mí.
Hace cuatro días se rompió el caño de la pileta de la cocina y como no sé nada de plomería (y no tengo un novio plomero o al menos que entienda algo del tema) estoy conviviendo con un olor a podrido que me produce arcadas y me obliga a acoplar a mi mano un difusor de aromas que paseo por todo el departamento. Tuve que tirar todo lo que estaba abajo de ese caño... Por estar sola. Con un barbijo puesto.
Cuando estás sola (y hablo de vivir y estar) los problemas del día a día son de del tipo: ¿Que cocino hoy?, Tengo que comprar tal cosa, Se rompió la heladera, El inodoro pierde, El calefón se apaga, La cañería de la cocina está podrida y así podría seguir con los problemas cotidianos de una cuasi ama de casa. Estos altercados no avisan con anterioridad, simplemente pasan y pasan muy a menudo, varias veces interrumpiendo planes y pretendiendo que les dediques todo el tiempo de un sábado o un domingo. Encima de problemas, exquisitos los muy turros.
Y si, como no tengo nadie que me solucione el calefón, la comida o la cañería de la cocina, me encargo de buscarle "unpoquitodealambre" hasta poder encontrar una solución definitiva.
Hasta que no estás sola no te das cuenta de esto, de hecho yo no entendía cuando me decían “Hoy no puedo hacer nada A, se me lleno la pared del baño de humedad y tengo que esperar que vengan a arreglarlo, no me puedo ni duchar, es un desastre el baño. ¿Lo dejamos para otro día?” hasta que lo entendí por las malas; cuando me vi tirada en el piso intentando no morirme en una arcada.
Estar sola es esto, es verte sola: verte sola en el espejo cuando te levantas, cocinando, limpiando y hasta hablando sola (es de locos, pero también se aplica a las reglas de las solas), arreglando enchufes un domingo a la tarde y odiando el fin de semana por no tener ayuda. Ayuda de los dos tipos.
Cuando el mundo que te rodea son parejas perfectamente felices que prefieren no hacer nada un sábado a la noche, te das cuenta que el fin de semana nunca fue tan aburrido (y muchas veces deprimente)
La solterofobia es algo que está presente de lunes a lunes en mi vida, y ahora, a las 00:47, con el tarareo de fondo del inodoro perdiendo, es cuando recuerdo que estoy sola y que de verdad le tengo fobia.
Ser sola o estar sola, no siempre es una elección.
A.
sábado, 4 de febrero de 2012
CCC: Cita con Culpa
Ayer tuve una (mala) cita. Una mas para archivar. Juan, a secas, me invito a tomar algo hace una semana, y tarde una semana en decirle que si.
Tuve mis razones para dilatar la respuesta, no fue para hacerme la interesante.
Le propuse encontrarnos a las 23:00 en un bar que queda cerca de casa. Llegué 23:15 (23:04 me escribió para ver donde estaba) le pedí disculpas por haberme retrasado y no me acuerdo ni de que empezó a hablar.
Por las dudas le pedí a una amiga que hiciera la "aircall" a las 00:30 (lo hago siempre) para tener una excusa valida si me quería ir.
A las 23:45 quería tirarme abajo de un auto.
No soy una mina de pocas palabras, de hecho me encanta hablar; pero ayer me paso algo que no me había pasado en ninguna cita: 1 minuto de silencio. Eso es signo de que las cosas no iban (nada) bien.
Es increíble, pero no hay nada que me desespere mas que escuchar a una persona que habla mal, tengo el impulso de corregir o darle un correctivo para que se de cuenta. Pero esta vez no lo quería corregir, quería correr cual Forrest Gump. Juan, a secas logro que me duela el oído. (*)
- ¿Lo que?
- EspeTTTacular
- MuchA calor
Si Juan, a secas, hubiese podido escuchar mis pensamientos, me partía una silla por la cabeza.
La botellita de 7up que me habían traido se me estaba haciendo eterna, tomaba medio vaso y volvia a llenarlo para que se terminara de una buena vez; nunca simulé tener tanta sed.
A las 00:33 empezo a sonar mi celular, ahí estaba la luz al final del túnel… ¡Por fin!
E – ¡Hola amiga! Te llamo para decirte que estoy mal, me pelee con G. No creo que pueda superarlo.
A – ¿Como estas?, ¿en serio? Uh, no te puedo creer, pero quedate tranquila que va a estar todo bien.
E – ¡¡Te digo la frase eh!! (La dijo con emoción, esperando que le dijera que todo estaba bien) ¿Estas en el cumple de Maru?
A – No, no estoy en cumple de Maru, es mañana. ¿Estas bien?, ¿Segura?
E – No paro de llorar. ¡Uy, no amiga! Andate ya.
A – Bueno para, en un ratito estoy alla. Tranquila.
Corté y en seguida le explique lo que estaba pasando, basicamente le dije que mi amiga realmente me necesitaba, y que me disculpe pero me tenía que ir.
No hubo ninguna insistencia para que me quedara asi que me propuso acompañarme dos cuadras, pero aproveche que fue a pagar la cuenta y le meti el verso de que me iba derecho a lo de mi amiga, que justamente, vive para el otro lado.
A – Gracias por la invitación. Te pido disculpas nuevamente.
Juan, a secas – De nada, no te hagas problema.
A - ¿En que te vas?
Juan, a secas – Voy aca a la vuelta y después me tomo el cole.
Llamé al taxi
A – Disculpame, ¿Qué me decias?
Me da un beso en la mejilla y con cara de perro mojado dice: “Voy a tomar un helado y después me voy a tomar el cole”.
A – ¡Uh! Perdoname.
Se me llenaron los ojos de lágrimas y sentí una puntada en el pecho. En mi barrio le decimos Culpa. Me sentí tan mal por la situación, por el y por lo que había hecho que fue inevitable llorar apenas abri la puerta de mi casa.
Fue una mala cita: quizás por Juan, quizás por mí; pero me tomé una 7up con la Culpa face to face.
(*) No es mi intención ofender a nadie con el tema del vocablo; simplemente es algo que me molesta y necesito expresarlo.
A.
lunes, 23 de enero de 2012
Que el corazón no se pase de moda
Ningún horóscopo me advirtió sobre semejante catástrofe. Si no lo veo no lo creo. De ninguna manera puede estar pasando esto. No, no y vuelvo a repetir (con más fuerza) NO.
Quien les dijo que el 2012 era el año en que tenían que salir a gritar a los cuatro vientos todo lo que sentían, eh? Quien fue el salame que alentó a que todos, absolutamente todos los hombres que me rodean larguen así como así (cual “¿Como estas hoy?”) todo lo que sienten.
Esto es ver (y escuchar) para creer. Si esto me vuelve a pasar, definitivamente es el karma.
Al papa frita numero uno se le ocurrió decirme lo linda que era y que se “enamoro” muchas veces en su vida, pero que yo era especial. Falto aclarar que tengo una especial capacidad de paciencia para bancármelo. Eso es lo que me hace especial.
Siempre supe que a todos le faltaban un par de tornillitos, y alguna que otra tuerca también, pero nunca, jamás, me imagine que fuera tal la magnitud de la cuestión. ¿Desde cuando la gente se casa en la playa y con anillos de coco? Creo que me quede dormida mientras el “Namaste” se ponía de moda y reemplazábamos los shorts por polleras hawaianas. O N. vio el remake de “Expedición Robinson”.
El remate lo tiene M, que la liga porque sí, porque en realidad todavía (keyword: todavía) no hizo nada estrambótico. Amanecer un domingo a las 6 am con el sonido de varias sirenas, por culpa de vaya a saber uno quien fue el zopenco que choco, y a la media hora M tocara el timbre simplemente porque no podía dormir; no tiene precio.
Domingo paso a paso: me despertó, me bañe, ordene, me estaba durmiendo mientras me lavaba los dientes, toco timbre, baje, le abrí, subimos, me acosté, tuvimos una conversación relativamente seria (la cual escuchaba con un ojo, respondía con un oído y se me enredaba la lengua) me dormí, sonó la alarma de su celular, lo golpee, la apago, me desperté, me volví a dormir, me desperté (si, otra vez), me dormí y como la segunda es la vencida (en este caso es la segunda, ok?) me levante sin hacer ruido, cosa de hacer como que estaba sola y poder desayunar en paz, sin nadie con quien hablar. Le escribí a J. para contarle mi “Domingo de la no Soledad”, me arregle un poco (todo bien con que me joda despertar un domingo al lado de alguien que se digno a acostarse a las 7 am, pero tampoco es para que huya despavorido cuando me vea), se despertó Rapunzel, nos quedamos hablando de las metas para el 2012 (punto en el cual no voy a entrar en detalles) y algunas otras cosas sin sentido, me pregunto porque tenía tantos chocolates arriba de la mesa, le mentí y me creyó. Son las 15 pm, se acaba de ir en la calabaza.
Todo bien con los sentimientos de estos especímenes, si querían sorprenderme lo hicieron. Si me quieren matar de un ataque al corazón, van por el camino indicado.
Espero estar preparada para lo que sigue.
A.
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